Si eres seguidora de mi cuenta Yuly Giraldo_Asesora de Imagen en Instagram sabrás que al momento de escribir este post estoy calva. Aunque al principio me pareció muy dramática la idea de perder el pelo por un tratamiento de quimioterapia, hoy sé que es un proceso temporal y, aunque doloroso inicialmente para la autoestima, necesario para salvar mi vida y que no es nada al lado de enfermedades que causan calvicie permanente, como la alopecia areata universal. Si tú estás en alguno de estos grupos o sabes de alguien en esta situación, lee o compártele este post. Tal vez pueda ayudarla.


Llegar al momento de salir a lucir tu cabeza desnuda puede tomarte algún tiempo. No todos los casos son iguales y así como hay mujeres que nunca se quitarán su peluca en público hay otras que ni siquiera querrán usarla. Depende de su personalidad y de la evolución de los procesos de aceptación personal. Las siguientes opciones te servirán para avanzar en tu proceso, pero recuerda que lo más importante es que te sientas bella desde dentro, para que eso se refleje en tu exterior.

 


Pelucas
Lo primero que debes saber es que si ya no tienes pelo o lo vas a perder tendrás como primera alternativa usar peluca. Las hay de pelo natural (de costo alto) o sintético (de costo medio). Los precios oscilan entre $1 y $7 millones de pesos ($330 a $2300 USD). Las mejores son de cabello natural Remy; es decir, que ha sido cortado del donante en una cola y mantiene la dirección de la cutícula del crecimiento desde la raíz a la punta durante todo su proceso hasta volverlo una peluca.


Por otro lado, algunas son hechas a mano y se requieren entre 3 y 5 donadores, con pelo seleccionado que conserve características de grosor, ondulado, color, etc. En algunos casos el pelo es virgen; es decir que no ha sido tinturado, alisado o tratado químicamente antes. Todos estos factores elevan el costo pero el resultado es más natural y puedes peinarlo de maneras diferentes, tinturarlo, pasarlo por secadores como si fuera tu pelo natural. Claro, no te excedas. Al final es una prótesis y puedes reducir su vida útil, que es aproximadamente de un año.


En el segundo nivel están las de pelo sintético. Las hay de varias calidades, pero en general debes saber que un pelo sintético requerirá mayor cuidado, no puede tinturarse, se dañará ante el calor de secadores y tiene otras limitaciones, pero puede ser una opción para presupuestos ajustados. También encuentras pelucas de pelo natural, cocidas en máquina, por precios cercanos al millón de pesos. El problema principal es que no se les puede cambiar de peinado y, según los acabados, dan un efecto menos natural.


Existen organizaciones, como la Fundación Apoyo a Mujeres con Enfermedades del Seno - Ámese, a la que puedes recurrir para conseguir pelucas de alquiler y apoyo emocional. Por tan sólo $55 mil pesos, podrás elegir una peluca de pelo natural para usarla durante todo tu tratamiento, sin importar el tiempo que tome. El único compromiso es cuidarla y devolverla al finalizar. La fundación recibe donaciones de pelo y el dinero que pagas se usa para hacerle mantenimiento y dejarla en buenas condiciones para la próxima mujer que la necesite.


Revisa tu presupuesto, mídete todas las opciones que encuentren y no tomes la decisión hasta estar segura de que te sientes a gusto. A mí me tomó cerca de un mes decidir, pero al final quedé lo más conforme que me fue posible pues, por más natural que sea, te enfrentas a la realidad: no es tu propio pelo.

 

Turbantes
Está muy de moda usar turbantes. El turbante tiene la ventaja que recubre la parte trasera de la cabeza y podrás utilizar extensiones de pelo si quieres simular que no estás calva. Es cómodo es menos agotador de usar la peluca, que como todo elemento que no sea natural querrás quitártelo en algún momento. El turbante lo puedes usar también sin extensiones, es cómodo y te protege del frío, pues la cabeza puede doler por la exposición a bajas temperaturas.


Los encontrarás también en diferentes calidades, con moños fijos o para hacer y de todos los precios y estilos. Yo recomiendo los turbantes con moños grandes porque le dan definición a tus outfits. Si estás interesada, puedes encontrar en mi tienda una línea de turbantes marca Yuly Giraldo, que están hechos con mucho amor y pensados para marcar tu personalidad. Aprovecha el momento y genera combinaciones con tus faldas favoritas. Dale color y movimiento a tu vestuario porque seguro llamarás la atención. ¡Disfrútalo!


Nota. Las pañoletas son otra opción similar y con ellas puedes también hacer nudos llamativos. El problema es que los materiales con las que se fabrican son generalmente suaves y ligeros, así que no son muy propicios para conseguir moños firmes y se desarman con facilidad.

 

Sombreros
Es una opción más avanzada para aquellas mujeres que se sientan más cómodas con su calvicie. Es una buena alternativa si buscas impacto en tus outfits y podrás combinar múltiples alternativas y diseños, pero recuerda que no estarás ocultando tu calvicie. Puede ser un paso intermedio entre dejar la peluca y animarte a lucir tu cabeza rapada. Igual, requiere valentía y te verás muy chic.

 

Calva
Es de lejos la manera más arriesgada y divertida. Como ya lo anticipé, puede que te tome más tiempo llegar a este momento y disfrutarlo pero la recompensa será ver autoestima fortalecida y tu seguridad afianzada. Es el momento para sacar a relucir toda tu femineidad; usa aretes grandes, labial rojo, zapatos altos, faldas largas, quimonos, en fin…, el límite lo pones tú pero es el momento perfecto para destacar todos tus demás atributos para sentirte y verte espectacular.

Maquilla y destaca tus ojos, cejas y pestañas. Cuida de no utilizar pestañina a prueba de agua pues puede tumbar tus pestañas. Usa accesorios vistosos, lentes y monturas son buenos aliados y los maxi aretes, collares y pulseras te ayudarán a lograr un gran impacto.

Los looks étnicos serán otra buena opción así que si quieres ensayar y darte una oportunidad de probar algo nuevo, será el momento perfecto para arriesgar.

Trabaja en tu interior. Encuentra todas las motivaciones y afirmarte en este nuevo momento. Rompe tu autoimagen residual, que es aquella que has construido y visto ante el espejo durante toda tu vida y ahora, que no tienes pelo, te grita que ya no eres bella y que todos te van a rechazar. Cálmate. Tu mente te miente. Estás en un momento de transición y requieres un poco de tiempo para aceptarlo y ahora destacar todas esas otras características que te hacen bella.


Mira tus ojos, tus labios, tu perfil, destácalos. Maquíllate, no pierdas la motivación y sonríe. Cuando salga a la calle algunas personas te miraran, otras no. Algunos niños preguntarán a sus padres o a ti porque no tienes pelo. Sonríe, sé honesta y siéntete orgullosa del momento que atraviesas y lo que estás haciendo por ti para ganar tu batalla. Esa será la fórmula para que tu interior se fortalezca y ahora luzcas tu nuevo look con valentía y determinación. Nada más sexy y admirable.


Si llegaste a leer hasta aquí, quiero decirte que cualquiera que sea el motivo de tu calvicie, tienes grandes oportunidades de triunfar en tu proceso. Si quieres aumentar tus posibilidades recuerda que la buena actitud y la alegría son la mejor fórmula para elevar tus defensas naturales. No dejes de ser tú, no pierdas la fe y date ánimo cada día. Sigue siendo segura, femenina, feliz y tu belleza se proyectará fuera de ti.

 

 

Por: Yuly Giraldo