¿Recuerdas esa chica sexy de la universidad, el amigo “alterno” que siempre parece que viste para un concierto de rock, la mujer elegante que parece la presidenta de una compañía o la chica tierna que cautiva con su dulzura? Todos ellos tienen en común que poseen un estilo reconocible de vestir, que destaca y les hace robar miradas y no pasan desapercibidos en reuniones sociales, la calle o la oficina.

Aunque hacer coincidir la manera de vestir con la personalidad debería ser algo que fluye con naturalidad, no siempre es así. Por ello, si quieres destacar o por el contrario prefieres ser menos visible en ciertos momentos o situaciones, te voy a dar la clave para que vistas según tus objetivos y destaques o reduzcas tu visibilidad usando los siete estilos universales del vestir.


Antes déjame decirte que el “estilo” no es un don del cielo con el que nacen algunos seres iluminados. El estilo puede construirse a partir de decisiones consientes, en las que puedes trabajar para acentuar tu personalidad. La teoría de los 7 Estilos Universales del Vestir fue desarrollada por dos asesoras norteamericanas llamadas Alyce Parsons y Diana Parente, que en el año 1991 publicaron el libro “Universal Sytles – Dress for What you are and what you want” e identificaron de manera muy exacta siete maneras de vestir, que siguen estando vigentes hasta el día de hoy. Veamos cuáles son:

 

¿Cuál es tu estilo?

  • Dramático: es ideal para personas que buscan ser el centro de atención. Pero ojo, requiere de una personalidad fuerte y abierta, dispuesta a marcar la diferencia. Usa ropa y accesorios llamativos.
  • Seductor: es reconocible de primera mirada. Llama la atención porque acude al instinto y despierta pasión. Generalmente usa ropa ajustada, que marca las líneas y expone los atributos físicos. Cuidado de no excederse para evitar “malos entendidos”.
  • Creativo: son personas arriesgadas que no temen desentonar. Pueden hacer combinaciones no tradicionales y generalmente rompen el molde.
  • Elegante: son clásicos, elaborados y muy enfocados al detalle. Toman mucho tiempo para elegir las combinaciones y tratan de estar siempre impecables. Proyectan confianza y seguridad.
  • Romántico: recurren a colores subes, pastel y sus variaciones. Usan materiales livianos con encajes, volados y proyectan dulzura y suavidad.
  • Tradicional: es muy clásico, no incorpora modas y trata de ser menos llamativo que todos los anteriores. Es común en entornos de oficina. Cuidado de no parecer tímida.
  • Natural: es cómodo, huye de lo artificioso y preparado. Se caracteriza por usar ropa suelta, maquillaje suave y peinados poco elaborados. Cuidado con no excederse y reflejar descuido.

Ten en cuenta que todos tenemos un estilo; sin embargo, revisa si con él consigues los objetivos que te propones. En caso contrario, es momento de incorporar otros elementos para acentuar tu personalidad. 

Si requieres ayuda, puedo ayudarte a conseguirlo. Adelante, ¡verás que vale la pena!

 

Por: Yuly Giraldo